La verdad, tengo miedo de volverte a ver.
Miedo a que sólo al mirar tu sonrisa me haga recordar cada uno de esos
momentos, cada beso en aquel
cálido verano. No podría acercarme a unos escasos cm de ti, porque
por costumbre, te
besaría. Mediría cada palabra de mi boca, sólo para que no haya
malinterpretaciones. Intentaría que no se me pusiese esa sonrisa de idiota a cada palabra que dijeras.
Y es que es terrible esta inquietud que siento por verte,
¿Y si empiezo a echar de menos todo? Cómo
eras eramos, como me abrazabas por detrás, la felicidad que me inundaba sólo con oírte...
Porque en el fondo, aunque no tan al fondo,
me muero por verte.