Te miré, ahí estabas en tu habitación con tu sonrisa y con una de esas chaquetas anchas que tanto me gustan. Te miré fijamente y simplemente se paró el tiempo, cómo si me fuese a decir algo, cómo si me dijese es ÉL. Desde entonces, cada vez que se queda ese silencio entre beso y beso, mi corazón dice "Dile que le amas, que nunca habrá otro." pero mi cabeza dice que no, la verdad no sé ni por qué, pero no quiere decirlo... Hay tantas cosas que callamos por miedo al que pensarán o cómo reaccionarán.
Cuando pasa el tiempo, y el corazón ya no quiere callar, porque ya ha estado demostrándolo en cada beso, caricia, abrazo... Hace callar a la cabeza, y esas palabras que salen con el corazón, esas que salen de sopetón, sorprenden, hasta a ti mismo.
¿Y tú qué hiciste? Simplemente callar al corazón con un beso...

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