Ver que está mal esa persona que tanto te importa, ver que ha cambiado esa enorme sonrisa por unas lágrimas saliendo de sus ojos... Es cuando se te parte el corazón, deja de importarte si tú estás bien o mal. Sólo quieres que vuelva aparecer esa sonrisa radiante y que parecía imborrable en su cara. Harías todo lo posible porque esas lágrimas desapareciesen... Pero ¿Qué pasa cuando no puedes hacer nada? Resignarte a decir cosas como "Ya pasará" o "Todo saldrá bien" Mientras que por dentro te mueres por abrazar a esa persona y mandar a tomar vientos esas cosas que le hacen estar mal.
Sólo puedes añorar esa sonrisa, que te hacía olvidar todo...

Hay que saber pasar de la gente que quiere hacer estar mal a la gente.. y más si es a gente que realmente nos importa.
ResponderEliminarUn beeeeeso.