Pasamos lo días discutiendo, mi culpa, tu culpa, nuestras rayadas. No gritamos, pero deseamos hacerlo. Miro tu cara, nunca te había visto así... No hay nada más que desee en este momento que abrazarte y dejar todo atrás.
Después de tantas peleas no me quedan más argumentos que decir. Lo notas, junto a mi culpabilidad. Alzo la mirada mientras me acercas a tu pecho y me susurras "Ven aquí tonta", te aprieto y tú lo haces aún más fuerte, nunca podría describir esa sensación.

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