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jueves, 4 de abril de 2013

Por el brillo de los ojos, desde el comienzo de los tiempos, las personas reconocen a su verdadero amor.

Hacía tiempo que no le veía. Le notaba cambiado pero a la vez seguía siendo él. Decidimos acompañarle a verla. Tras un rato hablando por el camino llegamos a casa de su chica, como él la llamaba.
Se puso delante todos llamando el primero a la puerta y cuando ella abrió, fue cuando me dí cuenta. Me dí cuenta de como a él le salió esa sonrisa, como se le iluminaban los ojos al verla y su expresión cambiaba. Todos los que estábamos allí podíamos ver que aquello que sentían era lo que cada uno de nosotros andaba buscando. A aquella persona que cuando nos vea, por mucho tiempo que pase, sonría y nosotros muramos de amor por dentro. Porque no hay nada como encontrar nuestro brillo también en los ojos del otro.


2 comentarios:

  1. Cosas tan bonitas como el brillo siempre fue mejor compartirlas, y si es en los ojos de la persona que te hace perder la razón, mucho mejor.
    Gotas de lluvia desde http://hazbrillaratusonrisa.blogspot.com.es/
    M.

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