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martes, 21 de mayo de 2013

Siempre en nuestro corazón.

Aquel día parecía normal, me levanté de la cama sin ganas, me preparé, comí algo y salí a toda prisa a causa que llegaba tarde, como siempre. El frío me inundaba, no era un frío normal, se calaba dentro de mis huesos haciendo temblar mi pequeño cuerpo. Fue cuando el viento me susurró fuertemente que hoy no sería un buen día y por supuesto que no lo fue.
No os imagináis lo que puede cambiar todo en un día, que digo, en un segundo.
Vivimos pensando que todos los días van a ser iguales pasando por alto los pequeños detalles como que hoy haya ese plato especial para comer que sólo sabe hacer tu madre o como que alguien se dé cuenta de que hoy te has hecho otro peinado,  o las cosas y personas que pensamos que siempre estarán ahí. Pero llega ese día en el que no pensamos jamás que llegará o simplemente no queremos verlo.
Un médico dando una mala noticia y tú tan tranquila en clase contemplando cómo las agujas de reloj pasan lentas ¿Irónico verdad? Para algunos el tiempo se hace lento y pesado pero para otros el mismo instante se pasa demasiado rápido intentando aprovecharlo.
Pasaban las horas, llegué a casa sonriendo, hubiese dicho eso de "Por fin en casa" pero en cuanto entré mis ánimos cayeron por los suelos, ojalá no hubiese llegado a casa, porque allí me esperaba una mala noticia.
La vi llorar, entonces supe que no había solución. La veía llorar y se me partía el corazón. Podía ver en sus ojos las lágrimas de impotencia. Casi como yo me sentía.
Si hubiese sabido lo que iba a pasar ese día no me habría levantado, se me habría quitado todo el hambre y habría ido lejos, muy lejos, sólo para que ella volviese a verla, a darle un abrazo, por última vez.

sábado, 27 de abril de 2013

No es momento para que pase algo, quiero volverte a ver.

 Me acompañaste a casa como solías hacer, echaba de menos poder estar a solas contigo. A pesar de que no sabíamos de que hablar, lo estuvimos haciendo durante algo más de una hora. Empezó a llover un poco pero nada que unas capuchas no pudieran soportar. Necesitaba estar contigo, ni te imaginas lo mucho que lo echaba de menos.
Llegó la hora de despedirse. No podía faltar uno tus abrazos, aquellos que hacían olvidarme de todo, donde me apretabas fuerte  y me hacías sentir en el lugar más seguro del mundo. Podía oler el tabaco impregnado en tu sudadera y sentir como los dos estábamos fríos y empapados. Nos miramos deseando a que pasase algo, pero se queda en un beso en la comisura"Un beso en la comisura. Las ganas de querer todo, la rabia de quedarse sin nada".
Me das un bocado en el moflete mientras cada uno se va alejando hacia su destino. Le miro, deseándole cada vez más, no quiero irme ni quedarme con estas ganas de él. No me contengo y voy corriendo hacia él, me coge, le rodeo con mis piernas mientras le abrazo. Me susurra "Tú ahora te vienes conmigo" apretándome con sus brazos y llevándome por su camino. Bajo la cabeza, poco a poco nos vamos acercando, podía sentir sus labios mojados junto a los míos. Cualquiera que pasase, pensaría que estábamos locos por estar allí con la que estaba cayendo, pero eso no me importaba lo más mínimo.


viernes, 19 de abril de 2013

El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.

Allí estábamos los dos, abrazados intentando no quemarnos el uno al otro. Se podía sentir aquella tensión en el aire que siempre había cuando estábamos juntos.
Apoyada en tu pecho, podía escuchar tu corazón desbocado. Volvía a estar donde amaba estar: entre tus brazos, fue como regresar de nuevo a casa después de tanto tiempo. Olía tu colonia y era como si el tiempo no hubiese pasado entre nosotros.
Por fuera parecías cambiado pero al mirarte al ojos volvía a ver a aquel niño serio y callado que se pasaba horas mirándome  ¿Por qué besos me dejo llevar? ¿Los cariñosos en la frente o aquellos en el cuello que la última vez nos hicieron caer? Estamos a unos escasos centímetros el uno del otro, tus labios comienzan a besarme, lentamente, poco a poco. Desde el cuello intentándose abrir paso hacia mis labios.
Aquellas mariposas que sentía antes se han convertido en un zoológico entero, ya ni me acordaba como era sentirse así. Cada milímetro que te vas acercando a mi boca, las pulsaciones aumentan. Mi corazón a punto de estallar... pum,   pum, pum, pum,pum, pumpum...


Oí en una canción que "dónde hay deseo habrá una llama y dónde hay una llama alguien está destinado a salir quemado". Y claro que se quemará, le arderá tanto el corazón que la llama nunca se apagará, supongo que de ahí aquella frase de...   "Dónde hubo fuego, cenizas quedan."







domingo, 14 de abril de 2013

En el proceso de la escritura la imaginación y la memoria se confunden.

Hace tiempo que no tengo ninguna conversación profunda. En ocasiones me gustaría tener a alguien desconocido para contarle todas mis putas movidas y cómo es una tercera persona no sabría decirme nada, por lo que sólo me escucharía, que es lo que realmente necesito. Aunque claro, me viene la razón y pienso "¿Cómo le voy a contar mi vida a un extraño?" Por eso al final esas conversaciones me las guardo para mí misma.
Solía tener a mucha gente con la que tener esas conversaciones pero terminaba escuchando y dando consejo, guardándome de nuevo mis problemas. Llegué a tal punto que muchos de ellos sólo me querían para eso, desahogarse. Entiendo que todo el mundo lo necesite, pero no de esa manera...
También duele ver como gente con las que has llegado a tener esas conversaciones profundas desaparezcan, que no volverías a saber de ellos si no llega a ser por esos "hola" u otras personas. Eso es lo que más me duele de todo, haber contado con esa persona siempre pero de un día a otro se va, otro conocido más.
Y lo que realmente odio: Es la gente que va diciendo cada palabra que dijiste, a otros, que en realidad no les importa. Así que, en el fondo estás solo. Sólo queda aquel amigo que siempre te escuchará: el folio en blanco.


jueves, 4 de abril de 2013

Por el brillo de los ojos, desde el comienzo de los tiempos, las personas reconocen a su verdadero amor.

Hacía tiempo que no le veía. Le notaba cambiado pero a la vez seguía siendo él. Decidimos acompañarle a verla. Tras un rato hablando por el camino llegamos a casa de su chica, como él la llamaba.
Se puso delante todos llamando el primero a la puerta y cuando ella abrió, fue cuando me dí cuenta. Me dí cuenta de como a él le salió esa sonrisa, como se le iluminaban los ojos al verla y su expresión cambiaba. Todos los que estábamos allí podíamos ver que aquello que sentían era lo que cada uno de nosotros andaba buscando. A aquella persona que cuando nos vea, por mucho tiempo que pase, sonría y nosotros muramos de amor por dentro. Porque no hay nada como encontrar nuestro brillo también en los ojos del otro.


domingo, 17 de marzo de 2013

Tendré que echarte a suertes, cara no volverte a ver, cruz quererte para siempre.

La verdad, tengo miedo de volverte a ver. Miedo a que sólo al mirar tu sonrisa me haga recordar cada uno de esos momentos, cada beso en aquel cálido verano. No podría acercarme a unos escasos cm de ti, porque por costumbre, te besaría. Mediría cada palabra de mi boca, sólo para que no haya malinterpretaciones. Intentaría que no se me pusiese esa sonrisa de idiota a cada palabra que dijeras.
Y es que es terrible esta inquietud que siento por verte, ¿Y si empiezo a echar de menos todo? Cómo eras eramos, como me abrazabas por detrás, la felicidad que me inundaba sólo con oírte...



Porque en el fondo, aunque no tan al fondo, me muero por verte.






martes, 26 de febrero de 2013

Se busca

Hace tiempo que no escribo, que no sé qué escribir... ¿Por qué? Porque perdí mi inspiración, la ando buscando por los rincones. He estado en cientos de lugares maravillosos, que a cualquiera dejarían sin aliento, pero sigue sin venir. La razón me dijo que se fue contigo, con aquel "nosotros" que me decías.
¿No tuviste bastante con llevarte mi corazón? Desde que te fuiste me siento tan v a c í a... He llegado a la conclusión que si me acompañases a cada uno de los lugares dónde he estado, ahí, justo entonces, entre nosotros, estaría ella. Por favor vuelve, quiero que me abraces y parezca que mi corazón sale desbocado, quiero que cuando me mires vuelva a sentir esas mariposas que hacen que pueda escribir mi nuestra historia.




domingo, 27 de enero de 2013

El problema es que se hace de la rutina de la práctica la propia práctica

Hoy se ha levantado sin ganas. Mira el reloj que hay encima de su mesilla, no sabe ni para qué, le da igual la hora que sea. Aún así coge un poco de fuerzas pensando que hoy va a ser un día distinto, que algo le hará cambiar lo que ha estado sintiendo estos días. Que alguien la abrazará hoy sin venir a cuento mientras le susurra a su oído que "no pasa nada, todo irá bien", la apretará más fuerte y hará que sus dudas desaparezcan.


Mira a través del cristal, imaginando una nueva vida lejos de todo lo que conoce. Sus ojos empiezan a aguarse
"Oh dios como desearía eso" - dice mientras vuelve a sentir el vacío de todos los días. Ese que le come por dentro, esa soledad que la invade aunque esté rodeada de gente.
Lo que no sabe ella es que no está sola porque en ese instante hay otras personas con esos sentimientos y aunque parezca mentira conocen esa soledad que tú también sientes.

sábado, 19 de enero de 2013

I remember when we are together to the end.


Todos hemos visto por la calle a esas parejitas abrazas, cogidas de la mano y besándose sin importarles lo que pase al rededor. Y hay que admitir que  alguna vez todos en ese instante, hemos sentido un vacío una especie de frío en nuestro interior. Ya sea porque sabes que en realidad quieres ser ellos, sentirte como ellos o simplemente porque lo tuviste alguna vez y ya no es así. Mi caso es este último.
Te echo de menos joder, nos echo de menos. Porque yo no veo a otras parejas, nos veo a nosotros tan felices como lo eramos antes pasando de dónde estuviésemos, de quién estuviese cerca, sólo eramos tú y yo.
"Tú y yo contra el mundo". Suena bien ¿Verdad? Pero cuando no es así... Te asustas, intentas cogerte a la mano del otro, pero ya no está ahí. Ves como lentamente se aleja, corres hacía él y en un intento de abrazarle le agarras de la chaqueta, como un niño pequeño pidiendo algo de su madre, porque en el fondo tienes la esperanza de que todo todavía puede cambiar. Que volveréis a ser esos que dan celos a los otros, los que pasan del mundo con un beso.



domingo, 30 de diciembre de 2012

Duda de los datos hasta que los datos no dejen lugar a dudas.

De vez en cuando no está mal dudar porque a veces cuando dudas, te quedan las cosas más claras. Cómo digo yo "Dudar para estar más seguro".
Aunque a veces esas dudas te maten por dentro, como cuenta una de mis citas favoritas "Esperar duele. Olvidar duele. Pero el peor de los sentimientos es no saber que decisión tomar."
Hubo en una ocasión que por dudar, dudaba hasta de mi misma.
No sabía que pensar, no sabía que me pasaba, qué sentía. ¿Pero si no lo sabía yo, quién carajos lo iba a saber?
Después de todo el tiempo que había pasado, ¿Por qué en ese momento me venían las dudas?. Se suelen tener al principio o antes de empezar. Tenía miedo a coger la decisión incorrecta.
"¿Le quiero de verdad? ¿Y si esto no dura? ¿Y si dura pero en un momento se acaba? ¿Y si lo jodo todo?"
Tuve que esperar hasta verle para que todas esas dudas desapareciesen, fue volverlo a ver y sonreír como siempre. Claro que le quería, le amaba con toda mi alma.
A veces viene bien dudar un poco, sólo para dejarte las cosas más claras de lo que están. Y ni se te ocurra pensar en alguien para tomar la decisión, en esas circunstancias hay que ser un poco egoísta porque sino... no será la correcta.





~oOo~

Después de escribir la entrada, le prometí a una chica que hablaría de su blog ( http://befashionandkeepcalm.blogspot.com.es/ ) ya que acaba de empezar.
Es sobre moda y también te cuenta numerosos trucos sobre como mejorar una camiseta que te parezca un poco sosa, hacerte un peinado sencillo y bonito...
Pasaros y echarle un vistacillo.
Un beso seguidores.